lunes, 30 de octubre de 2017

155 excusas

155 EXCUSAS

“Quién quiere hacer algo busca un medio, quien no quiere hacer busca excusas” Proverbio Árabe
Cuando ETA estaba en activo no éramos pocos los que aseverábamos que su actividad lastraba las luchas sociales en Euskal Herria. Lo decíamos convencidos y convencidas de nuestra afirmación. Entendíamos que la violencia de ETA justificaba de alguna manera la violencia desmedida con que el Estado (incluido su brazo autonómico) se empleaba para acallar las voces críticas. Así, éramos capaces de culpar a ETA, a la Izquierda Abertzale y a quien fuera necesario de que, mientras en Madrid, Asturies, o Canarias los altercados en una Huelga General eran considerados algaradas callejeras, aquí te podían suponer un buen “carro de años” en la cárcel. Hoy, peinando canas, sé que estábamos equivocados, ETA era la excusa para que el Estado pudiera poner en práctica su poder represivo, y era nuestra excusa, nuestra justificación ante nuestro eterno fracaso a la hora de articular mayorías sociales.
Ahora que ETA ha abandonado la lucha armada Catalunya ha tomado el relevo. Visto con la perspectiva de quien reconoce un pasado errado, la posición que mantiene la progresía y buena parte de la izquierda estatal roza el absurdo, lo disparatado. He llegado a leer a un ex líder de Izquierda Unida decir que “Hoy (por el día de la proclamación de la República de Catalunya) la III República Española está más lejos…” Como si antes de la decisión del Parlament los soviets hispanos estuvieran en disposición de algo más que de aceptar mariscadas con la CEOE.
Podría empezar a analizar la preclara incapacidad de esa progresía de izquierda española para articular una alternativa al Partido Popular y al Partido… a ese de Felipe Gonzáles y Cía, ¿pero para qué? Baste decir que en los únicos lugares dónde dieron el “sorpasso” en las elecciones estatales lo hicieron gracias a los votos de mucha gente de izquierda nacionalista, sí, sí, votos de esa gente a la que hoy desprecian mientras se colocan en el lado de los tanques y no al lado de las barricadas. Sin duda una decisión más cómoda.
¿Qué alternativa puede suponer un Partido que usa las mismas herramientas del Estado para controlar a su propia disidencia interna? ¿Qué alternativa cuando ante una posición incómoda de sus “círculos cónicos” activan su propio artículo 155?

Siempre lo he dicho, nunca me sentiré traicionado por la derecha, es el enemigo, pero que Dios me libre de los amigos. Esos “amigos” que hablan cómo siempre lo ha hecho el Imperio Yankee antes de una invasión, esos “amigos” que, cual Bush, Clinton, Obama… etc, quieren restaurar, quieren llevar la democracia a Catalunya. Sí, hoy, como decía Llamazares, España está más lejos de una posible III República, pero lo está por culpa de la enésima traición de esa pseudo izquierda intelectual que tiene que pedir permiso al poder hasta para respirar. Dios me libre de los amigos y de volver a poner excusas.