lunes, 3 de octubre de 2016

Y ganó el NO

Y GANÓ EL NO

            Si le cantas a la paz el plomo desgarrará tu corazón. Hoy saldrá el sol, pero difícilmente podré calentarme. He despertado frío como el hielo, aunque algo arde en mi interior. Y escribo, escribo para vomitar la bilis acumulada porque sin palabras, sin papel, sin intelecto sólo quedan las balas.
            Apostar por la humanidad es perder en un segundo toda esperanza y el futuro que se avista es negro, es más que eso, es la nada de “La historia interminable” y sí, lo siento amiga, si un lunes por la mañana no te parece el mejor momento para leer un texto fundido en negro, pero así, de luto debiéramos amanecer quienes sólo aspiramos a vivir y ser vividos.
            Hoy ha ganado el pastor del ganado. Quienes se lucran del sufrimiento han entendido mejor este podrido mundo que quienes, ¡Ay ilusos!, pretendían crear un futuro. Así nos va, no me pidas hoy sonrisas.
            Que una mayoría social apueste por continuar la guerra desde su sofá dice mucho de este mundo. Y lo hacen desde el sofá, porque quienes sufren la violencia votaron mayoritariamente SÍ a la PAZ. Son los que lo ven por las pantallas de sus televisores, móviles, ordenadores los que han dado la razón al Señor de la Guerra. Sólo les vale la victoria total, el absurdo, lo imposible, solo les vale mantener un estatus de guerra que a algunos les ha permitido medrar. Vergüenza.
            Pero no, no me malinterpreten. No quisiera, ni puedo, ni deseo dar lección alguna desde esta Europa corrompida y nauseabunda. Análisis habrá a cientos que nos convenzan de que eso en un Estado de Derecho moderno (eufemismo utilizado para seguir marcando diferencias entre el “Occidente civilizado y los barbaros colonizables”) nunca hubiera ocurrido. Obviando que se parecen tanto los bloqueos de allá y Aiete. Que quién mantiene su txiringuito al albur de las balas no quiere recibirlas empaquetadas.
            Ayer ganó el NO a la paz de los que menos sufren la guerra, igual que arrasó el NO a la solidaridad de quienes se creen mejores. Y no, no me vale que el referéndum no fue válido por la baja participación. No nos hagamos trampas al solitario, si traspasásemos el resultado a unos comicios presidenciales, el partido Fascista que enarbolase esa bandera habría recibido el 65% de los votos. Esa es la realidad de un mundo que hoy no se merece mi respeto. Esa es la verdad que hay que leer, y dejar las batucadas.
            Y hoy no quiero politólogos que me expliquen cómo se perdió el mensaje. Hoy no quiero que me den clases sobre errores comunicativos. Hoy no valen lecturas sesudas porque las cuestiones eran sencillas y hasta un párvulo discerniría. Hoy no valen paternalismos. Hoy no vale justificar la ignorancia. El voto era simple en ambos casos, y en los dos perdió el ser humano. Victoria inapelable de quienes llevan gobernando el mundo, del matón del patio del colegio. Victoria de Darwin y su “Ley del más fuerte”

            Lo siento hijo mío, fracasamos, tu mundo aún será peor que el mío. Pero luchamos, te juro que luchamos, seguimos y seguiremos luchando. Desde la trinchera de la vida contra todos. Y no tengamos miedo a las cenizas, porque eso es lo único que querrán dejarte, nuestras manos construyeron éste mundo y volverán a hacerlo, una y mil veces. ¡Aguante mi gente valiente, la que dijo Sí a la esperanza, porque volvimos y volveremos!