miércoles, 21 de enero de 2015

Barcenas kalera, amnistia osoa!


BARCENAS KALERA, AMNISTIA OSOA!

            Dijo el ínclito Javier de Andrés que Barcenas tendría que venir a Euskal Herria de rodillas a pedir perdón por decir que la sede de Bilbo del PP vascongado había sido pagada en “B”, y las ocasiones las pintan calvas. Ahora va “SU” justicia, la del Estado español se entiende, y facilita la puesta en libertad bajo fianza del cuarto tesorero en diferido e imputado del Partido Popular. La cantidad exigida, 200.000€ no parece muy abultada y si es por ver al susodicho Rey de las “peinetas” recorrer la N-I de rodillas yo creo que podríamos montar un crowdfunding, sin embargo, tal y como apuntan todas las investigaciones lo dudoso sería que Barcenas pudiera desmentir el pago en “B” de dicha sede, ahora que parece incluso demostrado que el fondo utilizado para dicho pago era para proteger a los cargos electos del PP. Lo cual nos deja la duda de si será Javier de Andrés quien vaya de rodillas hasta la pista de esquí favorita de Barcenas a pedir perdón por aquellos exabruptos. Pero en Génova y en el Reino, paz y mañana gloria, que de todo se olvida la masa.

            Barcenas no tiró de la manta, quizá porque mas que de una manta estemos hablando de una moqueta bien tapizada, bien pegada al suelo, y con una superficie tal, que ríase usted de la banderita de la Plaza Colón madrileña, y por tal demostración de lealtad y tal y como mandan los cánones de la Omertá el ínclito recibe este trato, y no creo que quepan muchas más investigaciones, y es que lo cortés no quita lo indecente.

            El caso Gürtell, o Barcenas, o caja B, o como se llame, porque ya nos perdemos en tal entramado de corrupción, no es mas que la muestra, la prueba de un mal endémico de difícil solución con parcheos sin limpia y desinfección. Y no, no es un problema de corrupción política, sino una realidad de un Sistema corrupto en el que los “favores” se pagan, y nada sale gratis, pero por desgracia el precio que se ha de abonar no hace referencia a la justicia sino que suele ir en sobres sin membrete ni destinatario que se entrega en mano, y así nos va. Los casos se multiplican, nos asfixian, nos ahogan en mierda, y encima nos quieren hacer ver que todo es por voluntad divina, que ellos no querían, manzanas podridas pero parafraseando al gran David Fernandez (@higiniaroig) ¿Ustedes conocen qué es la Mafia? Pues eso, y por cierto, que empiezan a verse también cabezas de caballo en hoteles y puentes.

            Sea como fuere y algo huela a podrido en el Reino de España, lo cierto es que la podredumbre se ha extendido tanto que nuestra pituitaria parece haberse adaptado al hedor. Parece que ya no nos escandalizamos por los nuevos datos, por los nuevos casos, o quizá es que no nos da tiempo. Es más difícil seguir los casos de corrupción que el mercado de fichajes de invierno de la liga de fútbol, aunque lo que sí es sencillo es contabilizar el número de personas que finalmente son “fichadas” por los centros penitenciarios, y aún menos los que terminan “la temporada”.  Indultos, terceros grados, sobreseimientos, son figuras habituales a las que también nos estamos acostumbrando.

            Visto esto, si la corrupción ya es de por sí algo deleznable, la comparativa en su persecución, juicio y condena frente a otro tipo de delitos supera lo bochornoso, lo inmoral para colocarse en el insulto a la inteligencia. Sorprende que quienes abogan constantemente por el endurecimiento de penas, que hablan de cadenas perpetuas, e incluso dejan caer la recuperación de la pena de muerte, sean quienes indultan, liberan y ponen trabas a la Justicia para perseguir a los corruptos y a los corruptores. Por cierto, de estos últimos no hay ni un solo caso en las cárceles. Y visto lo visto, descubierto que parece imposible que la Justicia persiga, detenga y encarcele a los responsables de este tipo de delitos, la pregunta es por qué no vamos a la inversa y aplicamos el mismo tipo de Justicia al resto de delitos, vaciaríamos las cárceles y nos ahorraríamos millones de euros.