miércoles, 16 de mayo de 2018

Final Four en Gasteiz


FINAL FOUR EN GASTEIZ

Querejeta lo ha vuelto a hacer. Tengo muchas cosas que achacar al Directivo estrella baskonista, pero lo que es innegable es que es un tiburón de los despachos que ha colocado a un equipo que luchaba por no descender (¡Qué recuerdos de viajes a Huesca o Granollers!) en la élite europea, codeándose con CSKA, Maccabi o la dupla del puente aéreo. Un directivo al que se le metió entre ceja y ceja traer una Final Four a la ciudad del Zadorra y no cejó hasta lograrlo. No diré que no sorprende la elección de la Euroliga, que en los últimos años había hecho una apuesta clara por grandes capitales, algunas como Praga o Berlín con poca tradición en el deporte de la canasta. Aquí no van a encontrar una gran urbe con sus opciones de negocio, y tampoco servirá para ampliar la proyección deportiva, en Araba quien más quien menos ya ama este deporte. Por eso el mérito de Querejeta es aún mayor.

Para un amante del basket, tener la difícil oportunidad de ver en directo a los cuatro mejores equipos del Continente ya es un aliciente excelso. Aunque será difícil, muy difícil. Cuatro equipos con sus aficiones, el porcentaje altísimo de entradas que repartirá entre domingueros del deporte la Euroliga, políticos y empresarios que se pelearán por poder hacer negocios en el palco… muchos depredadores y pocas presas/entradas. Muy complicado, y aún más si el Baskonia no logra clasificarse.

Y aquí viene el riesgo, que lo hay, para el propio equipo. Que la Final Four se vaya a celebrar en Gasteiz hace que quienes tenemos el corazón urdin-gorri nos hagamos nuestras cábalas, y nuestro corazón nos dictará que la posibilidad es real, que el Baskonia puede estar en Gasteiz como ya estuvo en Moscú, Praga, Atenas, Madrid y Berlín. Y lo quiero creer, y lo creo. Eso implica que el Sr. Querejeta tendrá, o querrá hacer un equipo con “garantías”, si eso es posible en deporte, eso significará más inversión, en un club que de tanto en tanto es cuestionado por su situación económica. Crear un proyecto ilusionante y cruzar los dedos para que a las primeras de cambio no desilusione y para la décima jornada de liga alguien empiece a poner en cuestión todo lo habido y por haber y salgan a la luz las facturas sin pagar que han ido/hemos ido acumulando en un cajón.

¿Y Gasteiz? En cuanto a los beneficios que traerá poco que decir, ya nos lo dirán y repetirán Urtaran y González una y otra vez, que encima la Final Four cae en campaña electoral, pero no todo será vino y rosas, aunque vino habrá mucho, y cerveza más. El Araba Arena está entre un polígono industrial con pocas tabernas y un maravilloso humedal que lo une a la ciudad, al barrio de Salburua, lo que hace prever que las “kalejiras” previas a los partidos saldrán de este barrio, de los bares de este barrio y recorrerán el camino más corto, el humedal. ¡Qué tiemblen los ciervos!

Además, experiencias recientes vividas en Gasteiz y Bilbo en el fútbol, ¿Está preparada Gasteiz para recibir a varios miles de Nazis que pueden concentrarse aquí si se clasifican, por ejemplo, CSKA, Panathinaikos(ahora fuera de la Euroliga, pero vaya usted a saber mañana), Olimpiakos, Fenerbache…? Únanle que a estos akelarres suelen acercarse mentes prodigiosas del Estado (Ultraboyz, Ligallo, FA…) . Por no hablar de la invasión del Mossad en caso de que se clasifique el único equipo asiático de la competición, el Maccabi, y lo que ello provocaría en un ciudad con una concienciación pro-Palestina amplia, por no decir mayoritaria.

Ojalá todo sea una fiesta del basket, ojalá se clasifique el Baskonia, ojalá levante la copa el Baskonia, ojalá pueda verlo en el campo, sino será en un bar, ojalá los beneficios sean mayores que los perjuicios, y sobre todo, ojalá esos beneficios reviertan en una mayoría, y los perjuicios de haberlos también, no vaya a ser que algunos, unos pocos, hagan su agosto en mayo y otros, la mayoría paguemos los perjuicios.