miércoles, 22 de febrero de 2017

Cara al sol subidos a la parra

CARA AL SOL SUBIDOS A LA PARRA

            Podría asegurar que existió un tiempo no muy lejano en que el fascismo se disimulaba. Sí, vivía entre nosotras y lo sabíamos. Sabíamos que no habían perdido el poder. Sabíamos que poco o nada habían cambiado las cosas, pero al menos intentaban guardar las formas en misa. “Kalean uso, etxean otso”. Algo que es normal en un Estado en el que jamás triunfó una revolución. Acostumbrado a que su burguesía nobiliaria se acostase monárquico-fascista y se levantase demócrata-republicana. Pero el viejo fantasma del nazi-fascismo recorre Europa y esos vientos dan alas al franquismo español que ya no necesita ni disimular.
            Ha bastado una coyuntura económica complicada, el crecimiento del sentimiento independentista en Catalunya, la fuerza de EH Bildu en Hego Euskal Herria, y el nacimiento de una fuerza alternativa en el Estado para que el rancio franquismo desempolve sus camisas azules, y nos recuerden que ellos ganaron una guerra para algo.

            Crecida está la fundación del dictador, financiada por mis impuestos y los tuyos. Crecidos los fascistas que amenazan con tiros en la nuca en las redes y para quienes no hay operaciones araña. Crecidos los requetés navarros, picados por haber perdido el poder en el viejo Reyno de Nafarroa y porque los huesos de los genocidas ya no descansan en altar solemne. Pero crecidos también los que hasta hace bien poco daban carnés de demócratas y que ya no se ocultan. Nunca fueron grandes camaleones pero lo intentaban. De un tiempo a esta parte ni disimulan.
            Marotos con discursos xenófobos réplicas del FN francés no es sino la punta de la lanza que sueña con volver a atravesarnos, y entonces se desnudan sin temor, y en Bizkaia, primero en la Villa y ahora en la provincia nos recuerdan quienes son sin pudor. Una primera ocasión frustrada, pidiendo que le retiraran calles a “La Pasionaria”, a “Sabino Arana” y hasta a “Zumalacarregui”, que no pasó de anécdota por circo y cachondeo pero que mostraba a las claras el esqueleto que les forma.

            Y ahora vuelven a la carga en Bizkaia exigiendo un homenaje a los Caídos por Dios y por la Patria, aquellos por los que el Dictador dio misas solemnes, levantó monumentos en todas las villas, repartió estancos, administraciones de lotería, y entregó a sus lacayos el botín saqueado a los exiliados, represaliados, perdedores al fin y al cabo. Y lo hacen sin despecho, alegando sin sonrojarse que exigen igual trato que el que se otorga a quienes descansan en cunetas, en simas, en cementerios al otro lado del Atlántico.

            Pero no debiera sorprendernos, tuvieron 40 años de la Paz de las Cunetas donde el contrario estaba o bien muerto o exiliado. Y otros 40 de propina donde han mantenido el corsé bien atado. 8 millones de votos no son pocos, 8 millones defendiendo al fascismo da mucho miedo. Y además, ellos ya han demostrado que no tienen complejos. Nosotras… ya veremos.