miércoles, 2 de diciembre de 2015

En estas fechas tan señaladas

EN ESTAS FECHAS TAN SEÑALADAS

            Sea que nos acercamos a esos días de luces, paz, armonía y consumo despiadado, o sea que ya han empezado. Celebre usted la Natividad, o el Solsticio de Invierno. Sea de salir en Nochebuena o recluirse con la familia a terminar las reservas de cava. Sea cual sea su preferencia lo único que queda prohibido en estas fechas es que no disfrute de las mismas. Sonría, disfrute, consuma y engorde. Y si aún duda de que usted tenga algo que celebrar antes del fin del año 2015, el Gobierno le ha añadido un motivo más para su regocijo, una fiesta más, la de la Democracia que la llaman. Este año lo tiene todo, desde racimos de uva para las campanadas, hasta campanas anunciando la caída de bombas de racimo, aunque sea “lejos” y en tierra “infiel”.

            Este 2015 no será olvidado, ni fácil de olvidar sin duda y el que le sigue promete un poco más de lo mismo, o peor, que mejor parece imposible. El día 20 terminan cuatro años de un Gobierno nefasto para la ciudadanía del Reino de España, para los que quieren la rojigualda y los que desean abandonarla. Pocos han salido beneficiados, aunque su beneficio nunca haya sido tan ilimitado como ahora. Terminan cuatro años para olvidar que jamás olvidaremos, pero que hace presagiar que lo “nuevo” que ha de venir no será mejor. Y ahí ha aparecido el Partido Naranja para recordarlo. Si es usted de clase baja, que la media nunca existió, tenga a bien no enfriar mucho el cava salvo que desee beber para olvidar, aunque he de recordarle que las penas regresan con el resacón.

            Quizá dos días más tarde sea la suerte la quien le visite. Apostar habrá apostado, por aquello de la tradición, aunque sus opciones sean tan reducidas como la esperanza de hacerse rico trabajando en tajos precarizados hasta el extremo por reformas laborales realizadas para regocijo de empresarios y especuladores. Pero lave la ropa y no la tienda que todavía no amainó la tormenta y aún queda margen de recorte hasta la esclavitud. Y, si por un casual, usted es afortunado en el sorteo de los niños de San Ildefonso, guárdelo, no lo gaste, que quizás lo necesite para pagar la indemnización al empresario cuando él decida despedirte. Aún es más seguro que ese dinero lo necesitarás si deseas alcanzar algún día la jubilación.

            Y llegará al fin Nochebuena, y con ella el discurso del tercer espermatozoide más rápido con record reconocido del anterior monarca. Que dicen, comentan, y afirman que hubo bastantes más espermatozoides con éxito. Nos hablarán de paz, amor, y unidad de esa gran familia que es España, con marido maltratador y esposas forzadas que luchan por huir y para las que no hay ni 016, ni Derecho a Decidir, ni Autodeterminación, aunque lo que nos sobra son cuñados que nos expliquen lo desagradecidos que somos. Y seguramente, el heredero del dedazo decrépito del Dictador nos hable de Democracia, de Estado de Derecho, de arrimar el hombro, y aumentará el consumo de bicarbonato.

            Vendrán las comilonas, y esa tradición tan cuestionable de lanzar pirotecnia sin ton ni son, y seguramente nuestros aviones, a la par, iluminarán las calles sirias, iraquís, palestinas..., con explosiones menos festivas que asesinarán inocentes en nombre de la paz perpetua que a día de hoy es guerra eterna, y nos recuerda al Ministerio de la Paz, a Orwell, a mentira, a sufrimiento y engaño. Y la guerra será eso que vemos por televisión.

            En esa nueva neolengua te convencerán que tus limosnas son solidaridad y así no pienses en defender derechos, en luchar por ellos, mejor la puerta de la iglesia que ahora es supermercado, y un kilogramo de garbanzos en banco de alimentos te hará lavar de tu mente que pueda existir gente que busque comida en los contenedores y tenga que ser tu moneda la que palíe la desigualdad que crea un Sistema injusto.


            Y finalmente pasarán estas fechas y todo será un bonito recuerdo con juguetes nuevos, y podrás criticar en el bar a la espera, en silencio. Que pasen los días, que llegue el verano y 2017 será otro año. Por ello a todos vosotros que tenéis a bien leer los pequeños desvaríos de este que escribe, que el fin de año os sea de provecho y que nos veamos en el próximo, quizá sea mejor, quizá seamos más, quizá tengamos cosas que celebrar.