jueves, 26 de febrero de 2015

BIENVENIDOS

BIENVENIDOS

  • Bienvenidos los que se creían clase media siendo asalariados 
  • Bienvenidos los que se creían aquello de que la lucha de clases ya no existía
  • Bienvenidos los que nunca sintieron las cadenas de sus pies sentados en el sofá
  • Bienvenidos los que creían que la política les era ajena y no les influía
  • Bienvenidos los que nunca hicieron huelga porque era hacerle el juego al empresario
  • Bienvenidos los que jamás se manifestaban porque eso no servía para nada
  • Bienvenidos los que creían en el Estado del Bienestar con más fe que en el Reino de los cielos
  • Bienvenidos los que pensaban que la "fiesta" capitalista nunca terminaría
  • Bienvenidos los que se reían de quienes luchábamos porque no sabíamos lo que hacíamos
  • Bienvenidos los que creían que luchar era un término anticuado y nos adoctrinaban con la negociación
  • Bienvenidos todos esos que nos llamaban soñadores, utópicos e idealistas de forma peyorativa
  • Bienvenidos a todas y todos los que os habéis caído del caballo como San Pablo y ahora nos queréis mostrar la luz a los demás
      A todos ellos y ellas, a las conversas, a los que han descubierto la pólvora, de corazón, bienvenidos. Encantados de poder recibíos con los brazos abiertos, tenemos muchos picos, muchas palas y kilómetros de barricadas por levantar. Sólo os pedimos una cosa muy simple, que entendáis que cuando Colón llegó a América ya existían miles de culturas y miles de almas, igual que ahora que vosotros os habéis despertado de vuestro mal sueño encontraréis en el camino a miles de personas que ya estaban allí antes que vosotras.

      Dicen que no existe nada peor que un converso, una persona que quiere demostrar su pureza al mundo. Quizá por eso nunca he soportado de buen grado a un exfumador, esos que después de apestar a media humanidad con el humo de su tabaco, ahora defienden un mayor control sobre los fumadores y nos miran por encima del hombro cuando nos encendemos un cigarrillo en mitad de la calle. Por desgracia, esa misma animadversión comienzo a sentir por los conversos políticos, esa multitud de personas que jamás en su vida se preocuparon por nada y que ahora, de la noche a la mañana pretenden darme lecciones de militancia, de participación, de lucha... esos que de un tiempo a esta parte se han colocado en el centro del universo y que olvidan a quienes antes que ellos ya estaban ahí, y se sienten vilipendiados como nunca antes alguien lo haya estado, sin tener en cuenta los miles que pagan en prisión, o esperan juicios, o han sido ilegalizados, o fueron despedidos... 

      Aún con todo esto es de agradecer el despertar, y con todo ello hemos de aprender y aprehender a convivir, por eso quiero dar una calurosa bienvenida a todos y todas las conversas, porque, aunque jamás lo reconozcan, si han cambiado de opinión, si ahora encuentran su camino se debe en buena medida a que durante muchos años hemos sido muchos y muchas los que los hemos cuidado, desbrozado y apartado a las malas hierbas, en muchos momentos bajo las risas, chanzas y burlas de quienes ahora se permiten mirarnos por encima del hombro. Por todo esto y mucho más BIENVENIDOS aunque halláis olvidado la segunda parte de la fórmula de cortesía; BIEN HALLADOS.