lunes, 8 de enero de 2018

Oasis vasco; De Miguel

OASIS VASCO; De MIGUEL

Hoy, 8 de enero de 2018, empieza el macro juicio del llamado “Caso De Miguel”. Un macro juicio en el que se juzga a nada más ni nada menos que  26 personas, en el que ha sido catalogado como el mayor juicio contra la corrupción en Euskadi. 8 años 8, han tenido que pasar para que lleguemos a este punto. En este tiempo el Fútbol Club Barcelona ha ganado 5 ligas y se han destapado otras 12 tramas corruptas en el Estado. Rapidez, cómo cuando se detiene a alguien por escribir un tweet.

8 años en el que pocos se acuerdan de que va el tema. 8 años que permiten decir al Partido al cual pertenecían los 26 acusados, que ya no tienen relación con “esas personas de las que usted me habla”. Aunque sí tuvieran relaciones con ellas mientras delinquían (presuntamente), y aunque el delito se hiciera (presuntamente) gracias a esas relaciones con “el Partido” siendo el Sr. De Miguel el número 2 del Partido en Araba. Así que el PNV sigue y seguirá diciendo que es un Partido incorrupto como el brazo de Santa Teresa que adornó el Pardo en tiempos del dictador.

8 años, 3 Diputados Generales y 2 Lehendakaris después, el PNV, ese Partido al que ya no pertenecen los acusados, gobierna todas y cada una de las principales instituciones de la CAPV. Un árbol con buen arraigo, del que han salido algunos frutos podridos, dicen. Las manzanas, los 3%, esos de Catalunya, de España, y también del Oasis. Demasiadas coincidencias para no dudar de la pureza de las ramas y el tronco.

Pero no importa, nada importa, todo seguirá igual, es lo que tenemos, es lo que queremos, así pasa elección tras elección, ni De Miguel, ni Epsilon, ni Hiriko, ni sobrecostes del TAV, ni gasolineras, nada. Igual que no afectan la Gürtell, Palma Arena, Pokémon, ERE, u otros en el Estado. Difiere el ladrón, los robados son los mismos y siguen igual de contentos. Así que no me demoro en análisis sesudos, ni críticas demoledoras, ¿para qué? Si queremos que nos gobiernen ladrones, que marquen goles ladrones, que decidan nuestro futuro ladrones, y llenamos las prisiones con quien roba una gallina, y consideramos menos que lumpen a quien entra en un Mercadona con un carrito, quizás el camino más rápido sea bajarse de este mundo que no es mío, lástima que seguramente las paradas de este tren también las dirijan quienes me roban.


Lo dicho, hoy comienza el enésimo juicio contra la corrupción, con la novedad de que éste se celebra en el tan cacareado Oasis Vasco. Oasis con aguas tan corrompidas como en el resto, o tal vez más, pero, ¡ay! si Urkullu no hace de Puigdemont jamás sabremos si Pujol tenía un homónimo en el Cantábrico.